Lo que la gente feliz elige ignorar

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La gente feliz elige ignorar aquello que le amarga el día o que le hace sentirse mal, por lo que su felicidad y bienestar siempre va en aumento. Es un pez que se muerde la cola, son felices porque ignoran o ignoran porque son felices?

Veamos qué eligen ignorar:

LAS CRÍTICAS DE OTRAS PERSONAS
Siempre habrá gente a tu alrededor que tiene su propia opinión sobre las las cosas, qué decisiones se deben tomar en la vida y cómo se ha de gestionar una situación concreta en la que te puedas encontrar. Pero los auténticos expertos en nuestra propia vida somos nosotros, y por eso, sabemos mejor que nadie qué nos va a hacer felices, qué nos hará sentirnos realizados, con qué vamos a tener éxito, y cuáles son nuestros sueños. Por eso, lo que digan otras personas sobre las decisiones que tomamos no debe afectarnos mucho, porque en definitiva es más fácil que estén equivocados ellos que nosotros. Si nos critican por nuestros comportamientos o nuestras ideas debemos tomarlo como comentarios sin importancia.

PREOCUPARSE POR LAS COSAS QUE NO PUEDEN CAMBIAR
Preocuparse por las cosas que están fuera de tu control, aunque es habitual, es una completa pérdida de energía y tiempo, que sólo te va a llevar a la frustración. Si no puedes hacer nada, relájate y concentra tu energía en lo que sí puedes cambiar. La gente feliz lo hace así. Por ejemplo, si llegas tarde al trabajo debido a un atasco de tráfico, en lugar de preocuparte y angustiarte, piensa en cómo priorizar las tareas que te esperan en el día, y si puedes cambiar algo para el día siguiente.

PEQUEÑAS FRUSTRACIONES COTIDIANAS
A todo el mundo le surgen pequeños problemas cotidianos en su vida, incluso a las personas más felices. Lo importante es no centrarse en ellos, no focalizar nuestro pensamiento en la frustración que nos producen. Debemos dejar a un lado esos pequeños disgustos que pueden surgir en el día y que nos agobian y hemos de seguir adelante. Tú eliges cuanto quieres que te afecten y cuántas veces deseas revivir el problema. Si en su lugar te focalizas en las pequeñas alegrías diarias, te sentirás mucho más feliz.
Precisamente ayer se lo decía a una paciente, le explicaba cómo el lenguaje construye nuestros estados de ánimo, y si cuando nos preguntan cómo ha ido el día explicamos esos pequeños problemas, nuestro bienestar baja porque revivimos los problemas. Si en lugar de eso, comentamos las cosas buenas que hemos tenido, todo nuestro entorno se vuelve más positivo y nos sentimos más felices.

EL ESFUERZO Y EL SUFRIMIENTO PARA LOGRAR SUS METAS
Conseguir logros es sin duda una fuente de felicidad y bienestar bastante duradera. Las mejores cosas de la vida son, a menudo, las que más nos hacen padecer. Si nos concentramos en ese dolor y ese esfuerzo en lugar de mirar hacia adelante, lo pasamos muy mal y sufrimos mucho. Las personas felices suelen estar preparadas para el trabajo duro, valoran ese camino de esfuerzo y disfrutan del viaje hacia su objetivo.

EL MIEDO A LOS RETOS
Es habitual tener distintos miedos, dudas e inseguridades dentro de ti, y eso es normal en todo el mundo. Sin embargo, puedes optar por aceptar tus retos como oportunidades para aprender, en lugar de huir de ellos simplemente porque te empujan fuera de tu zona de confort. Las personas más felices eligen ignorar el miedo, o abrazarlo y lo utilizan como impulso para superar los retos. Vas a aprender y a crecer a partir esta superación, y vencer tu miedo significará que la próxima vez serás aún más valiente.

COMPARACIONES OBSESIVAS CON OTROS
Es genial ver a la gente que tiene éxito y triunfa, pero no dejes que felizesto te haga sentir poca cosa o insignificante, porque no lo eres. Tú eres lo que eres por una razón. El camino que has seguido hasta donde estás hoy ha sido totalmente único y ha pasado por una razón. Seguir centrándote en cómo puedes seguir creciendo y aprendiendo como individuo, y recordar que lo haces sólo por ti, y no porque estás compitiendo con otra persona te hará más feliz.

EL MAL TIEMPO
El mal tiempo puede amargar a muchos. Días de frío, lluvia, y no ver el sol puede ser duro, y puede acabar pasando factura. Si te focalizas en esto sólo te sentirás peor al respecto. Las personas felices se centran en lo bueno que hay en su vida. Así que si hay humedad, o tienes frío, compra un buen abrigo, bien calentito, y simplemente sonríe.