Cómo fortalecer la voluntad?

Fortalecer la voluntad es una necesidad que observo en la mayoría de los adolescentes y en muchos adultos.

fuerza de voluntad

El objetivo de este post es evitar el boicot que a menudo ejercemos nosotros mismos, en nuestra voluntad, y que nos impide conseguir nuestros objetivos.

La forma en cómo nos expresamos, o nuestro diálogo interno es, muchas veces, la culpable de que no logremos los objetivos o que éstos se queden a mitad de camino. Me refiero al lenguaje negativo, incongruente, poco claro o definido que nos resuena cuando queremos algo.

A continuación detallo unas pautas que os pueden ayudar a fortalecer la voluntad cuando os planteéis un objetivo:

Plantear el objetivo en positivo: El cerebro no registra la palabra no. Por ejemplo, si te digo que no pienses en un oso panda lo primero que harás será visualizar el osito, por eso si nos planteamos un objetivo tipo “no volveré a comer chocolate” nuestro cerebro no nos va a ayudar. Así, será mejor buscar objetivos del tipo “comeré fruta de postre este mes” y objetivos formulados siempre en positivo, donde no aparezca el “no”.

Plantear el objetivo en el presente, y de forma concreta. “Voy a dejar de fumar” o “hoy empiezo la dieta”, porque mañana no llega nunca, y siempre hay un mañana más allá. Tampoco es conveniente proponernos un objetivo a largo plazo tipo “nunca más” o “a partir de ahora”, si no que hemos de marcar una fecha de inicio y un final. También hemos de concretar los detalles concernientes al objetivo tanto como sea posible.

Formular el objetivo con expresiones adecuadas, como “quiero” o “voy a”, evitando el “tengo que” ya que éste se usa para obligaciones y no deseos. Por ejemplo decimos “tengo que hacer los deberes” y “quiero ir al cine” y está claro que nos motivamos más con el segundo objetivo.

Evitar las creencias limitantes, el pensar que no podemos, que no lo lograremos, que nunca hemos sido constantes, o que no tenemos autodisciplina o fuerza de voluntad no ayuda más que a sabotear nuestra fuerza de voluntad.

Confiar en que vamos a conseguir el objetivo, porque si empezamos con dudas, miedos y temores, nos deshinchamos y nos hundimos a mitad de camino. Sin peros ni dudas es más fácil lograr la meta.

Comprometernos con el objetivo al máximo. Hemos de intentar mantener el nivel de motivación. Esto es difícil, pero si el objetivo lo hemos planteado nosotros como un deseo o necesidad propia, seguro que veremos  los beneficios y las ventajas. Hemos tenerlas presentes, evitando pensar que el camino es aburrido, o que estamos cansados, o que nos cuesta, o que requiere mucho esfuerzo. Nos hemos de focalizar en la meta y en los beneficios el máximo tiempo posible, siendo conscientes que los límites los marcamos nosotros mismos.

En la medida que ejercitéis estas prácticas para fortalecer la voluntad conseguiréis vuestros objetivos más fácilmente.