Cómo eliminar los celos en pareja

dejar de ser celoso

Es frecuente la existencia de celos que podríamos calificar como normales entre las personas y no tienen por qué constituir un trastorno psicopatológico. En cierto modo, podrían reflejar el interés que se siente hacia la pareja y pueden resultar agradables para algunas personas, porque reflejan, de alguna manera, los sentimientos de amor de su pareja.  Además pueden tener un valor adaptativo debido a que puede asegurar la estabilidad de la pareja, del hogar, afianzando una situación estable para la crianza de los hijos y creando una barrera ante la promiscuidad.

Sin embargo, hay otro tipo de celos, los celos patológicos que crean un enorme sufrimiento en la persona que los padece y, si no se les pone remedio, terminan destruyendo la relación. La creencia en una persona celosa es que mientras más controle a su pareja, menor será la posibilidad de infidelidad. Es la paradoja en la que termina atrapada. Pero lo que ocurre en realidad  es que ese exceso de control se vuelve tan invasivo para el otro, que acaba por llevarlo a buscar en otra persona lo que no tiene en su relación. Es así como la persona celosa termina convirtiendo en realidad la creencia mas temida: la infidelidad de su pareja. En estos casos, la ayuda psicológica es imprescindible. 

¿Qué son los celos patológicos o celotipia?

Como decimos, los celos son un sentimiento que aparece en mayor o menor medida en todas las parejas y tienen su origen en el miedo a perder a la persona que amamos. Son normales y surgen como consecuencia del amor.

Sin embargo, cuando los celos son desproporcionados en intensidad, aparecen de manera recurrente o son infundados, hablamos de celos patológicos o celotipia. Este tipo de celos están más relacionados con la necesidad de control y la desconfianza que con el amor.celos

Los celos obsesivos crean una espiral destructiva en la relación de pareja que conlleva al deterioro de la misma y en muchos casos conduce a su rutptura. El problema es que la persona celosa desarrolla una visión distorsionada de la realidad y un comportamiento obsesivo. Dedica gran parte de sus esfuerzos y tiempo a buscar o inventar pruebas de un posible engaño, rechazando cualquier argumento racional que indique lo contrario. De esta forma, el comportamiento del celoso provoca lo que finalmente la persona celosa  teme: la pérdida del ser amado.

Los celos injustificados hacen sufrir a la pareja, pero muchas veces la persona que experimenta esos sentimientos sufre incluso más, porque es consciente del daño que hace a su pareja y a su relación, pero es incapaz de controlarse y a medida que avanza su inseguridad y temor a perder a su pareja.

Podríamos hablar de dos tipos de celos patológicos. Por un lado, los celos patológicos de origen psicótico. En esta caso, la persona carece de autocrítica. A pesar que los celos no tienen una base real, la persona los considera reales, los siente con una gran intensidad y no pueden ser desmentidos por los hechos ni por la argumentación lógica. Y los celos patológicos no-delirantes, también llamados “celos obsesivos”, se reconocen como irracionales y la persona los vive como incongruentes consigo mismo.  A nivel emocional estas personas presentan ansiedad y agresividad, además tienen pensamientos intrusivos y demandan seguridad y tranquilidad a través de rituales compulsivos, que tienen como finalidad el control de la pareja.

Por otro lado, existen ciertas características que fomentan la aparición de celos patológicos, como pueden ser: la inseguridad, sentimientos de inferioridad, baja autoestima y dependencia.

Debemos tener siempre presente estas características y actuar en consecuencia, ya que los sentimientos de frustración llevan a experimentar un estado de irritabilidad que suele desembocar en conductas agresivas, tanto verbales como físicas, hacia sí mismo y, sobre todo, hacia la pareja.

¿Cómo saber si eres demasiado celoso o celosa?

Los celos sanos son aquellos en los que la preocupación o el miedo a perder a la persona amada no nos absorben ni nos hacen perder nuestra capacidad de pensar racionalmente. Podemos experimentar cierta preocupación en algún momento, pero esta no nubla nuestra mente ni nos conduce a sacar conclusiones irracionales o a imaginar situaciones inexistentes. La persona que siente unos celos sanos desea que su pareja permanezca a su lado pero no intentará controlarla a toda costa. Además, esos celos no provocan un malestar intenso en la persona ni afectan seriamente la relación.como-controlar-los-celos

No obstante, los celos patológicos van más allá, hasta el punto que se pueden catalogar como un trastorno psicológico, la celotipia. Este tipo de celos son infundados aunque la persona celosa no lo ve, y pueden llegar a obsesionar a la persona que los padece, convirtiéndose en el centro alrededor del cual gira su mundo. Como resultado, repercuten negativamente en su comportamiento y generan hostilidad, autocompasión y una profunda inseguridad.

La persona que experimenta celos obsesivos llega a demandar que su pareja no se implique emocionalmente con nadie, muchas veces, ni siquiera con sus amigos. Para evitar que esto suceda, se dedica a vigilar y controlar cada uno de sus movimientos, llegando a imponer reglas absurdas. Esa presión constante termina convirtiéndose en una bomba de relojería para la relación pues la otra persona se siente atrapada, vigilada,  e increpada, y no puede soportar la presión mucho tiempo.

La mayoría de personas que sufren celos patológicos padecen una notable inseguridad personal acompañada de un sentimiento de posesión hacia su pareja y una ansiedad desmesurada por la posibilidad de perderla o por la posibilidad de ser engañada. Estos rasgos pueden llevar a la persona que lo sufre a una considerable inestabilidad emocional.

Síntomas de celos patológicos, de celotipia

La persona con celotipia no siempre es consciente de su problema, y suele pensar que sus celos son normales. Sin embargo, el primer paso para superar los celos consiste en reconocer su existencia. Por eso, es importante que leas con atención los siguientes comportamientos y analices si te son característicos:

  • Tienes un miedo excesivo a perder a tu pareja, que te hace sentir mal.
  • Imaginas frecuentemente que tu pareja te engaña con otra persona.
  • Analizas meticulosamente el comportamiento de tu pareja buscando señales que confirmen una posible infidelidad.
  • Vigilas a tu pareja o vulneras su intimidad, por ejemplo mirando sus mensajes de móvil o sus correos electrónicos.
  • Controlas en exceso y limitas el día a día, y la vida de tu pareja.
  • Te incomodan los amigos y colegas de trabajo de tu pareja porque pueden pasar tiempo con ella.
  • Tus celos no tienen una base real sino que se fundamentan en situaciones imaginarias o en conclusiones que extraes a partir de pequeños detalles.
  • Los celos están afectando tu vida, hasta el punto que duermes poco o sufres cuando tu pareja no está a tu lado. La obsesión por una posible infidelidad, un engaño, o el abandono te impiden vivir plenamente y disfrutar de la relación.
  • Le exiges a tu pareja que te cuente todo lo que hizo a lo largo del día, con detale, en la búsqueda de pistas que desvelen un posible engaño.
  • Llamas a tu pareja con frecuencia, solo para saber qué está haciendo. Cuando no responde imaginas que te está engañando con otra persona.
  • Te comparas constantemente con las personas con las que se relaciona a diario tu pareja porque tienes miedo.
  • Sufres ansiedad cuando tu pareja tarda más de lo habitual en llegar a casa o a una cita, e inmediatamente piensas que te está siendo infiel o ha perdido el interés por vuestra relación.

Las consecuencias de los celos enfermizos

Cuando los celos son irracionales se convierten en una patología. La persona vive acechada por sus miedos, inseguridades y sospechas. La idea de que su pareja pueda engañarle o abandonarle le sume en un estado de hipervigilancia, a la búsqueda de señales que confirmen sus peores temores. Obviamente, alguien que vive de esta forma no puede ser feliz.

Por otra parte, llega un punto en el que ese control obsesivo resulta insoportable para la otra persona, por lo que los celos terminan dañando irremediablemente la relación de pareja.  La pareja, tarde o temprano cambia su forma de comportarse y es menos solícita, atenta, y cariñosa, alejándose primero emocionalmente y luego físicamente, debido a la mala sensación que le produce sentirse observada y controlada . La falta de confianza destruye cualquier posibilidad de diálogo y ahoga a la otra persona.

En ese punto, la angustia e infelicidad que puede experimentar la persona celosa es tan grande que le desestabiliza emocionalmente. Entonces, en casos extremos podria cometer actos desesperados, desde la agresión física a su pareja hasta el suicidio. De hecho, muchos de los casos de violencia de género que aparecen en las noticias están motivados por unos celos patológicos.

Cómo superar los celos con tratamiento psicológico

Te gusta y amas a tu pareja. Tanto que no sabes por qué has desarrollado unos celos tan exagerados. Temes perderla y eres consciente de que debes controlar los celos pero no sabes cómo hacerlo. En Psicoterapia breve y positiva te enseñaremos cómo superar los celos.

Utilizamos diferentes técnicas, como la hipnosis clínica,  la realidad virtual y el mindfulness, para acceder a las emociones que están grabadas en tu cerebro y que te impiden amar de una manera sana. También trabajaremos con las creencias irracionales que te impiden controlar los celos y dan pie a los errores de interpretación.

Gracias a las técnicas que utilizamos en Psicoterapia breve y positiva no solo podrás saber cómo controlar los celos sino que además podrás:

  • Superar el miedo a la soledad y al abandono, así como la ansiedad que esto genera.
  • Aumentar la autoestima y la confianza en ti mismo/a.
  • Eliminar los prejuicios y las creencias irracionales sobre la infidelidad, asumiendo una actitud más objetiva.
  • Descubrir que eres único e irrepetible, y que mereces el amor de otra persona.
  • Vivir tu relación desde una posición de igualdad al comprender que la pareja no es una propiedad y merece libertad.
  • Desarrollar habilidades sociales que te permitirán mantener una comunicación más fluida con tu pareja, para consolidar la relación.
  • Aprender a confiar en la persona que has elegido como pareja.

¿Cuáles son las causas de los celos obsesivos?

Las causas de los celos patológicos varían de una persona a otra, aunque en su base normalmente se encuentra una gran inseguridad, una baja autoestima, una falta de confianza en sí mismo, y/o malas experiencias anteriores. La persona celosa no cree que sea digna de amor, por lo que cualquier detalle, una mirada o una tardanza, es suficiente para encender la mecha de los celos.

En muchos casos esa inseguridad se puede rastrear hasta la infancia, generalmente debido a unos padres que estuvieron ausentes emocionalmente y no cubrieron las necesidades de protección y cariño del niño. En otros casos la inseguridad puede estar provocada por una experiencia traumática o humillación vivida en una relación de pareja anterior.

No obstante, también se ha apreciado que detrás de los celos patológicos puede haber determinadas características de personalidad, como la necesidad de tener el control y la tendencia a exagerar la realidad. También suelen tener escasas habilidades sociales, por lo que piensan que si su pareja les abandona no podrán ser felices ni encontrar a otra persona que les ame. De hecho, los celos de pareja pueden esconder una dependencia emocional, en muchos casos.

En la base de los celos enfermizos también se encuentran determinadas creencias, como pensar que la pareja es una posesión y, por tanto, solo puede mostrar amor hacia ella. En otros casos los celos esconden una preocupación obsesiva por la imagen social. La persona cree que si su pareja le engaña, podrá ser el centro de burlas de los demás. Para evitar esa situación, desarrolla una actitud controladora.

Los celos y la dependencia emocional

Cuando dependemos de una sola persona, nuestra pareja, para ser felices, estamos apostando todo a una carta. El riesgo que corremos es muy grande, y es normal sentir miedo. Este miedo es la anticipación de perder nuestra felicidad si la pareja nos abandona. Es como imaginar nuestro futuro como un túnel donde no hay nada, y al final del cual nos roban la  pareja y salimos solos, tristes, vacíos, sin nada.  Resulta aterrador, son los celos. Los celos hacen desear aferrarse a la única persona que nos hace felices y provocan apretar con fuerza, con control, con preguntas, con espionaje, con asedio a la pareja. Encontrando otros recursos que sean para nosotros  fuente de felicidad, podremos establecer una nueva relación de pareja, equilibrada y simétrica, basada en la confianza, el respeto y el amor sincero. Una terapia puede ser muy útil conseguirlo.


Recomendaciones para dejar de ser celosa/o

Te ofrecemos unos consejos para dejar de ser celoso o celosa con algunas cosas que debes evitar para no caer en el círculo vicioso de los celos.

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  • No invadas su intimidad: invadir el espacio es contraproducente para las relaciones de pareja como explicamos antes, pero si además invades su intimidad leyendo sus mensajes privados, revisando su móvil o registrando sus cosas, habrás ido un paso más allá demostrando una total falta de respeto por tu pareja y si llegase a percatarse de ello las cosas no volverían a ser como antes.
  • No te victimices: en una relación no hay víctimas ni verdugos, tan sólo problemas y conflictos que se deben solucionar. Hacerte la víctima no solucionará nada, tan sólo proyectarás una actitud inmadura con la que resultará difícil lidiar o razonar a la hora de establecer una conversación adulta.
  • No busques culpables: en una situación conflictiva como la producida por los celos hay que buscar soluciones, no culpables. Evita eludir responsabilidades culpando a tu pareja o a sus amistades de tu estado emocional, pues tan sólo conseguirás empeorar las cosas con tu inmadurez.
  • No te justifiques, celos no es amor: intentar justificar tus celos resulta igual de contraproducente que los puntos anteriores porque los celos no son amor, de hecho, una relación de amor saludable estará libre de celos.
  • Llena más tu vida: haz cosas que te gusten, disfruta de tus amigos y familia, fomenta tus aficiones, haz deporte
  • Acude al psicólogo: es quien mejor podrá ayudarte a superar esto en poco tiempo. No esperes a que la situación sea desesperada