Auténticas vacaciones: vacaciones psicológicas y emocionales

En estos momentos de crisis, pocos pueden permitirse un viaje o pagarse unas vacaciones, y esto puede afectarnos psicológicamente. Os propongo hacer unas vacaciones auténticas, sin necesidad de pagar, ni siquiera de salir de casa: unas vacaciones psicológicas y emocionales.

vacaciones emocionalesOs animo a repasar vuestras rutinas, no solo las cosas que hacéis sino también vuestros comportamientos hacia vosotros mismos y hacia los demás.

Se trata de que hagas cosas distintas, de introducir pequeños cambios en ti mism@, en tus hábitos, tus costumbres, y tus formas de pensamiento habituales. Se trata de mirar el mundo y tu vida con ojos nuevos, como miras una cultura exótica cuando viajas a un país lejano.

Date la oportunidad de vivir nuevas experiencias, de aprender cosas nuevas, de rediseñarte. Ensaya comportamientos distintos, actitudes diferentes, actividades nuevas.

Estos pequeños cambios pueden ser superficiales, como un desayuno distinto, o introducir un dulce o salado en una hora distinta del día, o más profundos, como el decir cosas que sueles dar por sentado, el expresarte con asertividad si normalmente no lo haces, el dar las gracias a esa persona que te apoya o que alguna vez ha hecho algo por ti, o sorprender a alguien con una caricia o una sonrisa cuando no toca, contar un chiste, imaginar que no tienes problemas, o pensar en una solución diferente para aquello que te preocupa desde hace tiempo, etc. Permite que se amplíen tus opciones, descubriendo lo que es realmente importante para ti.

Viaja al mundo de tus emociones, escúchate, tómate el tiempo de saber qué sientes.

Toma conciencia del mundo que te rodea, percibe más y mejor lo que oyes, lo que tocas, lo que saboreas, lo que ves, en definitiva, vive despacio pequeños momentos de vacaciones.

Prueba de darte vacaciones psicológicas y emocionales y comprueba cómo te sientes desconectando de verdad.