Ataques de pánico – crisis de ansiedad

Generalmente, quien sufre un ataque de pánico o una crisis de ansiedad suele repetir porque se queda confundido, desmoralizado, asustado y preocupado por el futuro, entrando en un espiral de anticipación por el miedo a futuros ataques de pánico.

La sensación de miedo no es más que nuestra percepción de pérdida de control. Y pensar que nuestra mente está perdiendo la percepción de la realidad, y que sentimos miedo, a la ansiedad, a caer o a marearse, y a tener una crisis provoca un miedo aun mayor. Si uno intenta controlarse pierde el control. Normalmente el miedo se vuelve pánico gracias a las soluciones que la persona intenta, repetidamente, para controlar su miedo.

La solución habitual es EVITAR la situación que provoca el miedo. Pero cada vez que la persona evita la situación, se autoconfirma que si estuviera en esa situación tendría miedo, por lo que la siguiente vez es peor y hace que el miedo sea cada vez mayor.

ataque de panicoOtra solución usual es buscar AYUDA, la compañía de familiares o amigos que les protejan en la situación que les produce miedo. Esta solución es contraproducente, porque cuando piden ayuda se autoconfirman como incapaces de enfrentarse a esa situación.

Mediante los intentos de solución para controlar el miedo se construye un miedo mayor, el PÁNICO. Desde la Terapia Breve, una de las técnicas más efectivas para curar el pánico es enseñar a los pacientes a aprender a provocarse el pánico a fin de reducirlo, porque si se puede provocar, probablemente se podrá controlar. El miedo es un proceso natural, es espontáneo. Y si se hace aparecer voluntariamente se detiene el proceso, se altera, y las crisis de ansiedad no vuelven a aparecer.