Cómo dejar las adicciones? la solución con terapia breve

adicciones juego

Las adicciones son un problema muy difícil de solucionar. La persona que las sufre puede haberlo intentado todo, frustrándose una y otra vez, minando así su autoestima, para seguir recayendo. La clave es conocer la sensación que está detrás de esa adicción y determinar bien la intencionalidad positiva que juega el síntoma en el comportamiento de la persona. Puede ser por placer, por evasión, como un anestésico, para llamar la atención, etc.

Hemos de tener en cuenta que los  problemas  son  intentos  fallidos  de resolver  los conflictos,  y que es la solución intentada por la persona lo que constituye  el problema. Einstein  creía  que  era  imposible  resolver  un   problema empleando el mismo tipo de pensamiento que lo había originado; las soluciones exigen un tipo de pensamiento y de acción distinto. Los  miembros  de  la  familia  del adicto se  estancan  en una  determinada visión  del conflicto  y  se   enganchan  en  pautas repetitivas de interacción, moviéndose en circuitos sin salida. Esto ayuda a mantener el problema.

Cuanto  más  limitada  sea  la  visión  de  la  familia  respecto  de  la situación  problemática,    más    difícil    resultará    introducir    nueva información  en  el  sistema.  Pero es importante destacar que sólo  se  necesita  un  pequeño  cambio, puesto que cualquier cambio en una parte del  grupo (familia, amigos, trabajo, etc.)  repercute  y  produce  modificaciones  en  el  resto  de  los componentes. Por tanto, es posible cambiar el sistema familiar entero a  través del cambio de uno sólo de sus miembros y además, no es necesario   incorporar   a   todos   los   miembros   de   la familia   para conseguir cambios en la conducta de la persona adictiva.

También es importante saber cómo funciona el comportamiento compulsivo y el impulso descontrolado, para evitar caer en restricciones absolutas y en constantes demandas de ayuda que, además de la ayuda, nos envían el mensaje de nuestra propia incapacidad.

Lo que nos sucede a los seres humanos es que cuanto más nos prohibimos y restringimos algo que deseamos, esto termina siendo lo que más ansiamos y por tanto, tendemos a perder el control sucumbiendo tarde o temprano, con la consiguiente sensación de frustración y culpa.

Por tanto, si tienes una adicción y eres capaz de aprender a concederte aquello que te gusta, experimentaras que puedes renunciar a ello. Además, de forma gradual tu cuerpo tenderá regularse de forma natural. Con la comida, el tabaco, el juego, y otras adicciones que no sean una amenaza seria para la propia salud, puedes probarlo. Te darás cuenta, con la comida, por ejemplo, que si comes de forma razonable, sin grandes restricciones, las cantidades de alimento consumidas van a tender a autorregularse.

Así, desde la Terapia Breve Estratégica podemos afirmar que si se siguen estas pautas, las personas que comen compulsivamente, los fumadores, ludópatas, etc. llegan a controlar su adicción, regulando de forma natural las cantidades, y lo que es mejor, manteniéndose en tiempo, además de recuperar una relación natural y equilibrada con aquello a lo que son adictos.  adicciones

Hacer esto nos libera de los efectos paradójicos del intento de control forzado en nuestra relación con aquello por lo que sentimos adicción, reorientándolos a la más natural de las relaciones: la que está basada en la autorregulación entre el placer y la necesidad, entre el temor y el entusiasmo.

La persona con adicción debe tener un objetivo claro, bien definido, alcanzable, y formulado en positivo. Varios  estudios  con  pacientes  adictos  a  drogas  han  mostrado  que cuando se  les permite plantear  los objetivos y el tipo de tratamiento que  desean  recibir,   se   sienten  más  motivados  y  logran  mejores resultados terapéuticos.

Y por último, es importante evitar el uso de etiquetas que al rigidizar la imagen de la persona que sufre adicción no sólo hacen más difícil que cambie,  sino que lo estigmatizan. Nos referimos a etiquetas tipo “drogadicto”,  “ludópata”, “alcoholico”, ”bulímica”, etc.